Queridos hermanos,
Le doy inmensas gracias a Dios por el día que hemos compartido. Una celebración viva y nutrida de fieles, el regalo de pertenecer a la comunión de la Iglesia, y unas exposiciones cargadas de vivencias y deseos de crecer y seguir más y mejor al Señor.
Os quiero dar las gracias por vuestra generosa participación y compartir el almuerzo juntos.
El rezo del Santo Rosario ha sido un perfecto colofón a una jornada de familia.
»Familia que reza unida, permanece unida»
Gracias a todos.
Contad con mi oración y la bendición.
Un abrazo
Antonio Jesús López
Vuestro párroco.